El Museo de Esculturas Luis Perlotti presenta La persistencia de la figura, una exposición que propone un diálogo profundo y sensible entre dos referentes fundamentales de la escultura argentina de fines del siglo XX: Walter Gavito y Pascual Buigues. La muestra invita a redescubrir la potencia expresiva del cuerpo humano como núcleo poético, simbólico y material de la escultura.
Con entrada libre y una curaduría precisa, la exposición se erige como una celebración de la figura en un tiempo de transformaciones estéticas, reivindicando el gesto, el volumen y la sensibilidad táctil como lenguajes vigentes y necesarios.
✨ Dos miradas, un mismo pulso
Nacidos en contextos y generaciones distintas —Gavito en La Plata (1935–2017) y Buigues en Teulada, España (1897–1980), con una obra desarrollada en Buenos Aires— ambos artistas trabajaron la figura con rigor y convicción, explorando tensiones entre lo clásico y lo contemporáneo. Lejos de un retorno académico, su fidelidad a la figura se manifiesta como territorio de exploración y resistencia formal frente a otras estéticas que comenzaban a imponerse.
El recorrido, dispuesto en la sala del primer piso del museo, permite reconocer afinidades y contrastes:
- En Gavito, un modelado orgánico y silencioso, donde el cuerpo parece emerger desde la introspección.
- En Buigues, una energía contenida y una síntesis volumétrica que concentra fuerza y equilibrio.
Juntas, las obras activan una reflexión sobre la vigencia del cuerpo como eje de sentido en la escultura argentina.
🎨 Curaduría y fechas
La muestra cuenta con la curaduría de María José Pérez, quien propone un diálogo claro y sensible entre ambos universos artísticos.
- Inauguración: 11 de diciembre de 2025, 17 h
- Período de exhibición: hasta el 12 de abril de 2026
🏛️ Cultura pública que pone en valor el patrimonio
La persistencia de la figura forma parte de la agenda cultural impulsada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que continúa fortaleciendo sus museos como espacios de encuentro, reflexión y acceso democrático al patrimonio artístico. La propuesta reafirma el compromiso de la Ciudad con una cultura pública de calidad, capaz de dialogar con la historia y, al mismo tiempo, interpelar al presente.
Una invitación a detenerse, observar y dejar que el cuerpo —modelado, tallado, persistente— vuelva a hablar.
